Acompañar el final de la vida es un acto profundo de humanidad

Una mirada consciente y sensible para transformar la forma en que cuidamos.

El final de la vida es un tránsito que requiere presencia, sensibilidad y respeto.

Acompañar estos procesos implica comprender profundamente lo que significa cuidar en uno de los momentos más importantes de la existencia.

Trabajo desde el modelo AICP y una mirada que integra la humanización del cuidado, la escucha, la emoción y la conciencia del proceso vital, formando a equipos profesionales para acompañar con dignidad, serenidad y claridad.

Este acompañamiento está dirigido a:

Mi trabajo integra

Generar conciencia del proceso vital

Crear e implantar la Unidad del Bienestar

Desarrollar una comunicación compasiva

Desarrollar un modelo común de acompañamiento

Acompañar a familias

Acompañar en procesos de duelo a los demás usuarios del centro

Cuidar al profesional

Cerrar el proceso con las familias

Formaciones principales

Programa Morir en Paz

Una formación profunda para transformar el acompañamiento al final de la vida desde la presencia, la humanidad y el sentido.

Circuitos de la Calma

Un recorrido para integrar la regulación emocional, la serenidad y la calma en usuarios y equipos.

Vivir en Paz

Una propuesta para comprender y acompañar la pérdida en residentes, familias y profesionales, cerrando procesos desde la conciencia y el bienestar relacional.

Supervisión emocional a equipos

Tras la fase de formación, el acompañamiento continúa con dos fases clave:

Fase de Ejecución

Fase de Integración